Español

EE. UU. incauta combustible con destino a Cuba mientras el Comando Sur reanuda los asesinatos de pescadores en el Caribe

Embarcación pesquera ecuatoriana “Conquista 2” después de ser bombardeada por el ejército estadounidense [Foto: @MARFORSOUTH] [Photo: @MARFORSOUTH]

Las autoridades federales estadounidenses anunciaron el miércoles que habían incautado 90 cargamentos de biodiésel con destino a Cuba en Port Everglades, Florida, y en el puerto de Houston, Texas. Fue la segunda incautación de combustible destinado a la isla anunciada en una semana.

Los aproximadamente 620.000 galones, valorados en 2,8 millones de dólares, estaban destinados a ENETEC, una empresa mayoritariamente estatal de La Habana a la que Washington impuso sanciones en julio. En virtud del bloqueo de combustible impuesto en enero, solo las empresas privadas cubanas pueden recibir combustible de Estados Unidos.

“Un esfuerzo de esta magnitud para socavar las sanciones estadounidenses no ocurre por accidente”, dijo José Figueroa, agente de Investigaciones de Seguridad Nacional a cargo en Miami, y advirtió que los demás “deberían tomar nota”.

Días antes, la Guardia Costera había revelado que un equipo táctico abordó con armas desenfundadas el carguero Grace, con bandera de Comoras, el 5 de septiembre, en aguas internacionales entre México y Cuba. El barco fue escoltado hasta el puerto mexicano de Progreso, donde la Marina de México informó haber encontrado combustible en sus tanques de lastre.

“Alta mar no es un santuario para la ilegalidad”, declaró el comandante de la Guardia Costera, almirante Kevin Lunday. Cuando La Jornada preguntó qué autoridad legal les permitió abordar el barco, no recibió respuesta.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, calificó las incautaciones de “piratería” y escribió que es “ilegal, inmoral y criminal someter a todo un pueblo a la asfixia económica como castigo colectivo con fines políticos”.

El 4 de octubre, el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) hizo estallar otra pequeña embarcación en el Caribe, matando a cuatro personas. No presentó ninguna prueba más allá de la afirmación de que “información de inteligencia confirmada reveló la participación activa de la embarcación en el narcotráfico”. El ataque eleva a por lo menos 235 el número de muertos en la campaña iniciada en septiembre de 2025, que ha involucrado al menos 70 ataques.

La incautación de biodiésel, el abordaje a punta de pistola de un carguero y la reanudación de los ataques contra embarcaciones impulsan los esfuerzos del imperialismo estadounidense para subyugar a todo el hemisferio mediante la fuerza militar, en un momento en que Washington lleva tiempo perdiendo su ventaja competitiva económica frente a los intereses chinos y europeos.

La afirmación de que la campaña contra las embarcaciones combate el narcotráfico ha sido desmentida por los tribunales ecuatorianos. Entre el 28 de agosto y el 16 de septiembre, las fuerzas estadounidenses que operaban conjuntamente con el Gobierno ecuatoriano abordaron ocho barcos pesqueros ecuatorianos en el Pacífico oriental, detuvieron a 160 tripulantes y hundieron las embarcaciones. Más de 140 de los hombres fueron entregados a las autoridades ecuatorianas y 90 están siendo procesados por “asociación ilícita”.

SOUTHCOM calificó los barcos de “estaciones flotantes de reabastecimiento” para la banda Los Choneros. Human Rights Watch entrevistó a 27 personas que describieron palizas, amenazas y presiones para que confesaran.

El 5 de septiembre, un juez de la ciudad portuaria de Manta puso en libertad a 28 de los hombres. Las autoridades estadounidenses no habían entregado combustible ni drogas. Las únicas pruebas eran 48 credenciales de pesca y una tarjeta de identidad, entregadas por personal extranjero sin una cadena de custodia; además, los barcos habían sido hundidos sin autorización del fiscal, destruyendo así la escena. “Veintiocho pescadores en un barco no constituyen una asociación, sino una tripulación”, dijo el juez.

El 7 de octubre, otro juez de Manta absolvió a 32 tripulantes de los barcos Conquista II y María Candelaria. Tenían entre 19 y 64 años y ninguno contaba con antecedentes penales. No se encontraron drogas, armas ni combustible, y los análisis forenses de sus teléfonos solo revelaron fotografías familiares.

Al día siguiente, se suspendió el juicio de otros 46 tripulantes porque los testigos de la acusación no se presentaron.

No se han reportado abordajes desde el 16 de septiembre. Las dos operaciones posteriores, del 19 de septiembre y el 4 de octubre, tuvieron lugar en el Caribe y no dejaron a nadie con vida que pudiera testificar. Ben Saul, relator especial de la ONU, ha determinado que se trata de “asesinatos extrajudiciales en serie” que “plausiblemente constituyen crímenes de lesa humanidad”.

En agosto, SOUTHCOM sustituyó la Operación Lanza del Sur por una Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM, por sus siglas en inglés), de carácter permanente y comandada por el mayor general de la Infantería de Marina Kevin Jarrard. Esta trabaja con la “Coalición de las Américas contra los Cárteles”, integrada por 18 países.

El comandante de SOUTHCOM, general Francis Donovan, declaró: “Localizaremos, nos acercaremos y destruiremos a los enemigos que amenazan nuestro hemisferio”.

El bloqueo de combustible contra Cuba se rige por el mismo principio. La Orden Ejecutiva 14380, firmada el 29 de enero, amenaza con imponer aranceles a cualquier país que suministre petróleo a Cuba. México, que entonces era el principal proveedor de petróleo de la isla, suspendió sus envíos dos días antes. En febrero y mayo, dos buques cisterna rusos que transportaban combustible a Cuba dieron media vuelta.

“Lo que estamos tratando de demostrarles es que no hay válvulas de escape”, dijo en agosto el secretario de Estado Marco Rubio a Axios. “Cada vez que crean un nuevo mecanismo para intentar escabullirse, simplemente lo cerramos”.

Las inversiones europeas y canadienses estuvieron entre las primeras víctimas. La Orden Ejecutiva 14404, firmada el 1 de mayo, amenazó con sanciones a cualquier empresa extranjera que operara en los sectores energético, minero, financiero y de defensa de Cuba. En cuestión de semanas, la canadiense Sherritt, el mayor inversor extranjero en la isla, anunció que pondría fin a sus operaciones de extracción de níquel y cobalto en Cuba. Meliá e Iberostar, de España, dejaron de operar entre ambas 27 hoteles, e Iberia suspendió sus vuelos de Madrid a La Habana.

Para el 20 de mayo, Gillon Capital, del inversor texano Ray Washburne, había alcanzado un acuerdo preliminar para hacerse con el control del 55 por ciento de Sherritt, que intenta eludir las sanciones estadounidenses mediante un acuerdo encabezado por una empresa estadounidense. Otras firmas de Estados Unidos han presentado ofertas competidoras por el control de Sherritt. Lo que las corporaciones estadounidenses no pudieron conseguir mediante la competencia económica se les está asegurando por medio de sanciones y buques de guerra.

La red eléctrica ha colapsado al menos seis veces desde enero. En junio, el máximo responsable de derechos humanos de la ONU informó que la mortalidad infantil había aumentado a 9,9 por cada 1.000 nacimientos, que la producción de alimentos había caído un 60 por ciento y que los suministros de medicamentos se encontraban en el 30 por ciento de los niveles normales. En agosto, expertos de la ONU advirtieron que Cuba corre el riesgo de convertirse en una “Gaza silenciosa”.

Mientras tanto, el Pentágono se prepara para una ocupación. El mes pasado, CBS News informó sobre un mensaje interno de la Reserva del Ejército en el que se preguntaba si podían asignarse unidades a SOUTHCOM, “posiblemente necesarias en 90 a 120 días”. Entre ellas figuran batallones de logística e ingeniería, una brigada médica, un destacamento quirúrgico avanzado para atender a heridos cerca del frente y una brigada de policía militar, cuyas misiones incluyen detenciones.

Los planificadores del Pentágono también han elaborado opciones para un asalto aéreo a Cuba con varios miles de soldados de la 101.ª División Aerotransportada.

El 5 de octubre, el Pentágono publicó imágenes de la 26.ª Unidad Expedicionaria de la Infantería de Marina ensayando incursiones nocturnas en helicóptero, similares a la que capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero. Esta unidad se despliega en otoño con el Grupo Anfibio de Despliegue Kearsarge.

Los asesores de Trump han dicho al New York Times que el Gobierno cubano “podría haber desaparecido para las elecciones de mitad de mandato” del 3 de noviembre.

Ninguno de los Gobiernos que afirman oponerse a la guerra de agresión no provocada de Washington ha defendido a la población cubana. El Gobierno de Sheinbaum en México cortó los envíos de petróleo en enero, y ahora su Marina ha inspeccionado un barco incautado por Estados Unidos en alta mar. Los buques cisterna de Moscú dieron media vuelta. China ha ofrecido una ayuda humanitaria limitada. El propio Gobierno cubano ha cortejado a empresas estadounidenses e inversores de Miami en busca de un acuerdo.

Los trabajadores de Estados Unidos y de todo el mundo deben oponerse activa e incondicionalmente al bloqueo y a cualquier ataque militar contra Cuba, y unirse contra la guerra imperialista sobre la base de un programa socialista internacional.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 10/10/2026)

Loading